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ROL DE LA MUJER EN LA EMPRESA SIGLO 21

Madre, Super ejecutiva y ante todo Mujer.

Mujeres líderes, tenaces, audaces, madres, emprendedoras, femeninas, responsables, eficaces y sensibles, son algunos de los calificativos con los que describen la SUPER MUJER de los actuales tiempos; aquí encontraras respuestas a la pregunta fundamental ¿cómo compatibilizan esos múltiples roles?.

MUJERES QUE MUEVEN COMUNIDADES

Vivimos una década representada por presidentas, políticas, jefas y líderes en la vida. El modelo patriarcal tradicional comenzó a resquebrajarse con la evolución profesional de la mujer pero, sobre todo, porque la actual economía necesita no solo del trabajo del hombre, sino que el salario y el aporte de la mujer hoy es más que necesario; hoy estamos en medio de una realidad que evidencia la presencia de economías compartidas entre mujer y hombre.

Mujeres en la Política: El acceso de las mujeres a la política ha mostrado una real inclusión de género y avance hacia la paridad, tal es el caso de Hillary Clinton, que venía de una clase media y madre ama de casa. Consideran que su carrera empezó en la Universidad de Yale, donde conoció a Bill Clinton y con quien se casó en 1975 sin renunciar a su apellido de soltera, Rodham. Su fortaleza, criterio, perseverancia y, para muchos, frialdad (por el manejo de sus emociones cuando se hicieron públicas las relaciones extramatrimoniales de su esposo), cuestionaron que sus aspiraciones políticas estaban con alta prioridad; el hecho es que fuera lo que fuera ésta mujer dio al mundo reales muestras de determinación, manejo de emociones, inteligencia y sabiduría.

Otro caso al gestionar el poder lo tiene Michelle Bachelet, quien llegó a la presidencia de su país por méritos propios, alianzas y ese su estilo conciliador, genuino de hacer política. Un pasaje en el que mostro su mejor rostro de líder, fue cuando emitió un discurso en la Teletón luego del terremoto, cuyo mensaje emotivo ayudo a levantar Chile con solidaridad y esfuerzo; Bachelet es muestra de un líder sensible, humilde y con rostro humano.

Tenemos muchos casos más como Dilma Rousseff, Cristina Kirchner, Condoleezza Rice, entre otros, que son parte de ésta gran presencia de la mujer en política y en las decisiones que engrandecen comunidades enteras.

Vivimos un momento histórico que exige a la mujer extrapolar su liderazgo más allá de las paredes de su hogar.

Mujeres ejecutivas: Ahora se habla de la mujer “alfa”, que en la sociedad es líder y admirable, poderosa, sobresaliente, divertida, segura de sí misma, considerada y exitosa. El término surgió hace aproximadamente algunos años por Marian Salzman, ejecutiva de la agencia JW Thompson en Estados Unidos. Es sabido que "alfa" hace referencia a la jerarquía dentro de un grupo de animales y sirve para identificar al líder. Así, las mujeres que portan esta etiqueta se caracterizan por ser extremadamente activas, orgullosas de sus éxitos laborales y financieros. Estas mujeres están brillando en un mundo laboral colmado de hombres; la sociedad entiende que, si una mujer controla sus temas personales y está tranquila, tiene un desempeño de alto nivel en lo laboral.

En un estudio elaborado a mujeres por la consultora Accenture y en 18 países, los hallazgos mencionan que las mismas necesitan más retos profesionales, ya que el 31% de ellas considera que las responsabilidades que se les asigna son insuficientes, eso reclama la mujer ejecutiva, desafíos, que se rompa ese techo de cristal que muchos años fue el límite para muchas.

La sensibilidad de la mujer está presente en su estilo de dirigir y constituye un verdadero aporte para humanizar las relaciones dentro de las organizaciones.

Mujeres líderes en la vida: Me da mucho gusto cuando veo que en otras esferas de la vida social, espiritual, religiosa, brillan otras mujeres que apoyan a otros en la evolución del ser, actuando como coach de vida. Son mujeres que van transformando corazones y uno a uno, invisibles, muchas veces no se las ve, pero van desarrollando comunidades.

MAMA Y CEO

Las mujeres que trabajamos intensamente y tenemos familia en casa, necesitamos una perfecta organización de nuestra agenda y de las personas que nos apoyan, para no fallar en el intento de ser una madre ejemplar y una súper ejecutiva. Si tengo que sintetizar en dos palabras mi hacer, serían: confianza y organización perfecta. Así transcurren mis días de madre, súper ejecutiva y mujer, ¿porque separo mujer si parecería estar inmerso al decir madre y ejecutiva?, pues no es así; hace un tiempo estuve en un programa destinado a madres ejecutivas y justo analizaban el cerebro y los comportamientos en éstas distintas condiciones, cuyas conclusiones fueron que todas somos ante todo mujeres hasta que tenemos hijos, luego nuestros días transcurren entre nuestra condición de madre y en muchos casos de ejecutiva, siendo el de mujer el que elegimos inconscientemente postergar.

DELEGAR EN LA OFICINA Y EN EL HOGAR

He tratado de exponer las condiciones de un equilibrio en mis días y que puede apoyar al momento de pensar en compatibilizar distintos roles.

  • Socio en la casa: Es clave en mis días el apoyo de mi esposo que entiende mi rol de líder, y se alegra cuando ve mi desarrollo personal y profesional. Me impulsa a seguir adelante pero, lo más importante, entiende que la responsabilidad de los niños es mutua y que ambos tenemos que disponer de tiempo y presencia para la correcta evolución de éstos.
  • Círculo de confianza en el trabajo: Necesitas entender que no puedes manejar todo sola, por lo tanto debes rodearte de tu círculo de confianza técnica y personal y delegar decisiones y acciones, realizar seguimiento pero no estar en todo, no es posible, la forma de avanzar en confiar en otros.
  • Una red de apoyo en la casa: Es clave contar con personas que te generen la plena confianza de que tus hijos están cuidados como si estuvieras presente. Esa red no comprende más de tres personas, pero son ellas las que me apoyan en mis ausencias por viajes y trabajo. Entonces, cuando estoy fuera de casa me puedo conectar con lo que estoy haciendo porque mi mente dejó la casa bien resguardada, y me permite estar presente en mis reuniones o viajes, y participar activamente de lo que hago.
  • Pasión por lo que haces: Considero que es esencial la pasión que debes tener por tu actividad laboral para disfrutar de lo que haces sin sentir que es un sacrificio, y así eliminar la culpabilidad nata en las mujeres.
  • Agenda con responsabilidades para los niños. Siempre trato a mis hijas pequeñas como adultos, y tienen responsabilidades con el colegio y deporte. Ellas tienen una agenda que se debe respetar de manera perfecta, ya que esto desarrolla disciplina pero, sobre todo, mantiene activo el cuerpo y la mente de nuestros pequeños y hace que nuestras ausencias se sientan menos de lo que parece.
  • Estar presente cuando estas en casa: Cuando llego a casa estoy presente, me conecto con los míos y dejo de trabajar, lo cual suena fácil pero requiere de disciplina. Es tentador el celular y la tecnología porque no te facilita el desconectarte. Los fines de semana los dedico íntegramente a mi familia.
  • Escapes o tiempos de recuperación: Para no perder esa condición de mujer, necesitamos escapes de recuperación para equilibrar nuestra agenda. Mis escapes tienen que ver con lectura, sesiones de belleza, sesiones de café intensas con amigas, pasar tiempo con personas que me apoyan a ser mejor persona, tiempo en pareja sin niños es fundamental, sobre todo encontrando siempre formas de sorprender a tu pareja, sabes que lo logras cuando en sus ojos ya no ves a la mamá sino a la mujer que conoció.
  • Tener en tu agenda días de NADA en familia: Pueden ser vacaciones en familia, sin trabajo y sin ninguna responsabilidad; pueden ser domingos o un feriado, o simplemente elegir un día cualquiera y volverlo día de NADA, lo hará más divertido.
  • Ser agradecida: Estar consciente que sólo logras avanzar cuando otros te apoyan, y debemos ser agradecidos con ellos; hacerles saber que nuestro éxito tiene mucho de todos, incluso puedes lograr que tus hijos entiendan que su mamá no está siempre y que está bien, porque no todas las familias se parecen.

¿MI DESARROLLO PROFESIONAL O MI ROL DE MADRE?

Esta es una disyuntiva que nos debe llevar a una profunda reflexión en varias etapas de nuestra vida, sin embargo, hay muchas de nosotras que elegimos y decidimos llevar ambos roles. Hoy en día, la mujer se siente más segura y no elige entre carrera y maternidad, sino ambos; para llevar en armonía estos roles se necesita de un perfecto balance profesional y personal como madres, sin olvidarnos que hacemos la real diferencia cuando agregamos en nuestras acciones nuestra feminidad, nuestro rol algunas veces postergado, el de mujer.